martes, 9 de febrero de 2016

Alquimia.

Levantando la mirada.
Las lagrimas se secaron en el rostro.
Ella cerró los ojos y respiró.

Como un huracán hambriento,
el se presentó en sus manos
y curó sus heridas.

"Somos todo lo que necesitamos" dijo él.
Y cerraron un pacto.
No con sangre, pero con amor.

"Es un sueño" solo podía pensar.
"No es real, no puede serlo"
Y ella abrió los ojos.

Esa pequeña flor, bañada en lagrimas,
ya no era flor.
Era él.

Imposible no ver que ya no estaba en el mismo lugar.

Sus cuerpos se estremecieron entre sonrisas, 
juegos y palabras.

Besos dulces como miel,
ardientes como brazas,
sabrosos como nada en el mundo.

El la invitó a volar, mas alto de lo que llega el cielo.
Soltarse, dejar atras todo el dolor, 
todas las ataduras.

¿Y cómo negarse a esa sonrisa?
Alma inocente, corazón honesto,
actitud de guerrero.

Todo había cambiado de negro a blanco
y de blanco a negro.
Alquimia.





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