Hoy desperte con una sonrisa y te busque entre mis sabanas. Te llamé con los ojos, pero no estabas ahi. Fue un sueño, un dulce y cruel sueño. Tus brazos se acercaban cada vez más a mi cuerpo, nos mirabamos con deseo y sonreiamos como 2 tontos y locos enamorados. Me besaste la mejilla y me sonrojé. Reimos. Continuanste besandome cada vez más cerca de los labios haciendome estremecer con cada roce de tus labios. Hasta que por fin nos dejamos llevar por el deseo y nos entregamos al placer de estar en el otro. El piso estaba frio, pero nos teniamos a nosotros mismos y a las caricias fogosas del momento.
Fui tuya por un instante, al otro habias desaparecido.
A veces me pregunto cuando vas a hacer que mi sueño sea una realidad...
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